Si la gran caída llegara, solo me quedarían montones de recuerdos enlatados que no pararían de pasar por mi complicada mente una y otra vez, y reiría, lloraría, otra vez, infinitas veces; momentos con aquellas personas que no olvidaré pase lo que pase, momentos con él , toda una vida que habrá que dejar atrás para comenzar otra nueva, en otro lugar, puede que sea bueno, puede que no, aún no puedo saberlo, sólo sé que si él sigue ahí seguiré siendo tan fuerte como he sido hasta ahora, podré saltar los obstáculos y entonces la caída no sería tan dolorosa. Él es la pieza clave para que todo funcione, necesito su sonrisa, sus besos, sus caricias, sus abrazos, sus palabras, para llevar el día a día y poder decir que soy feliz aunque algo falle; hoy, hace un año, él llegó a mi vida, y quien me diría que hoy aun seguiría en ella, queriéndole más cada día que pasa,compartiendo mi mundo con él, con más ilusión que el primer día ; así, solo así todos esos momentos enlatados cobran sentido.
lunes, 4 de junio de 2012
Momentos enlatados...
Últimamente los días pasan sin más buscando un millón de explicaciones para los últimos sucesos ocurridos, aunque la única explicación es que no hay solución, que ya es demasiado tarde, es irreversible, todo está en marcha y puede explotar de un momento a otro. Ahora es cuando llegan las lamentaciones por lo que no hice en su día , o por lo que hice, da igual; el caso es que no veo la salida a este túnel tan oscuro en el que se ha convertido mi vida de un día para otro; este año está siendo demasiado difícil en todos los aspectos, no puedo tomarme nada con calma, todo se me va de las manos,demasiado frágil como para mantenerlo sin más; estoy cansada de mirar a las cuatro paredes buscando respuestas futuras aunque sé que no puedo encontrar respuesta alguna, solo es necesario tiempo, bastante tiempo, pero soy demasiado impaciente como para esperar a que llegue mi gran caída, como si cayera en un segundo desde lo alto del Empire State de New York; sé que ocurrirá y no podré evitarlo; solo me quedará aceptar la muerte súbita que conlleva y ser fuerte una vez más para comenzar todo desde cero; sí, otra vez, después de tantos años construyendo una vida, para nada; tocará volver a reinventarse, reconstruir los pilares de nuevo, encontrarme de nuevo ya que últimamente no me encuentro, no sé donde estoy, no sé quien soy, no sé si hago lo correcto, no sé cómo comportarme con la gente a la que quiero y aquella a la que extraño, no sé nada. ¿Qué debería hacer? Salir corriendo es una buena opción pero de nada serviría, todo volvería cíclicamente al principio, como el cuento de nunca acabar: tropezar, caer, golpes,heridas,levantarse,subir,volar, y cuando estoy en la nube más alta, vuelvo a caer. Ese es mi mayor miedo, el caer desde la nube en la que me he encontrado durante este último año, una nube que conlleva nombre y apellidos. Todos dicen que debería pensar positivo, que la vida da muchas vueltas, que ocurrirá algo bueno cuando menos lo espere, es cierto que no se puede tener todo y que no debería quejarme, pero así soy yo, el mundo me hizo ser así, no puedo cambiar, no en estos momentos.
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