martes, 6 de diciembre de 2011

Tic-tac...



Un dia más, un mes más, ya es diciembre de nuevo... un año más que se acaba y un millón de recuerdos más que guardar en ese rincón. Una tarde nostálgica, una tarde para pensar, ni siquiera se puede estudiar cuando hay tanto rondando por mi mente. Ni siquiera la música me ayuda a despejarme; cuando ocurre esto, debo mirar hacia atrás y ver el largo camino que he recorrido; escuchar canciones de hace años hasta ahora, mirar fotos, recordar momentos hasta conseguir que esa sonrisa nostálgica llene mi cara de buenos momentos pasados y sentir que me queda más de media vida para seguir viviendo miles de momentos como aquellos... como cuando no nos importaba nada, cuando eramos inocentes y corriamos por el campo como locos hasta que se hacia de noche y nos obligaban a dormir y nosotros no queriamos porque teniamos miedo; un miedo inocente hacia lo desconocido... eran tiempos felices, pero inconscientes. Ahora no nos queda ni una pizca de inocencia, ahora nos preocupa todo, y ese todo es la realidad; tenemos miedo al fracaso, a perder lo ganado, a tropezar de nuevo... tenemos miedo a vivir. Puedo pasarme mucho tiempo pensando en el ayer, en su perfección y también en la otra parte del ayer, esa parte amarga que sigue persiguiendonos todas las noches. Pero,¿ de qué sirve seguir mirando hacia atrás? solo consigue que tengamos miedo de seguir adelante... y el mañana es lo más importante. Escucho esas canciones una y otra vez y miles de recuerdos inundan mis pensamientos.... Aún quedan muchas canciones por descubrir y que dentro de unos años pueda escucharlas y recordar los momentos de ahora y los que me quedan. Digamos que la música es como un gran diario para mi, siempre ayudando a no olvidar nada. También es uno de esos momentos en los que necesito desahogarme y escribir, siempre necesitamos algo ajeno a nuestra rutina para poder expresarnos. Han pasado seis meses desde que él está en mi vida, ahora vivo el doble de momentos, el doble de felicidad y muchas veces el doble de miedo que antes. Porque dependo demasiado de él, porque él es mi rutina preferida, porque él ha conseguido conocerme realmente como soy y me acepta a pesar de mis defectos, que no son pocos; estoy completamente perdidamente locamente enamorada de él. Necesito su sonrisa, sus besos, sus abrazos, sus consejos, le necesito. Quisiera poder parar el tiempo para que esto nunca terminase, quisiera escucharle decir todos los dias ''te quiero'' , quisiera poder ser felíz sin que nada más importara. Y pasar con él las noches, y amanecer abrazados, ser lo primero que vea en el día y regalarme su sonrisa para que mi sol brille hasta en el día más oscuro. Quiero terminar y empezar este año justo así; solo necesito vivir más, sin miedos, sin barreras, quiero seguir haciendo dentro de este mundo imperfecto una vida perfecta para mi.